Dinero de corrupción en Ecuador va a paraísos fiscales

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    Continúan los buenos negocios para el grupo de operadores políticos vinculados a funcionarios del gobierno del Ecuador. En esta entrega quedará en evidencia cómo son repartidas las comisiones por asegurar los aviones de Tame, empresa de aviación estatal ecuatoriana. También se sabrá a qué paraíso fiscal es enviado el dinero producto de esta actividad y cómo se pretende utilizar a un club de fútbol para licuar deudas. Hace dos meses y medio, el 10 de junio pasado, Fernando Mantilla escribió a sus socios Juan Manuel Vela y Ricardo Villagómez, un correo electrónico titulado: “Costos de adquisición Tame (Confidencial)”. 

    La comunicación empieza diciendo: “En reunión con el Presidente de la Cta. en mención y los abogados hemos logrado el acuerdo de nuevamente hacer el proceso con Sucre vía contratación directa como habíamos quedado anteriormente…”. Así, Mantilla confirma que el aseguramiento de los aviones de Tame se hará con Seguros Sucre, otra empresa estatal. No obstante, el punto central es que se lo hará de forma directa, sin concurso de ofertas. La contratación directa no siempre es un mecanismo óptimo para adquirir un servicio, por cuanto no se analizan opciones y quien paga confía en el buen proceder del proveedor. Pero en este caso, el negocio está en los reaseguros que contrata Sucre, los cuales son manejados por el grupo de Vela, Villagómez y Mantilla, a través de la empresa InterRe, como se verá más adelante.

    El correo electrónico del 10 de junio continúa explicando cómo se repartirá la comisión por asegurar los aviones de Tame. “… hay un costo para CA y JA de 150 al que se incrementó 50 para Jurídico P. mas 300 del Presidente esto es el 50% del incremento de la Cta. Tal como se había  acordado contigo JM, lo dejo por escrito para evitar problemas futuros en el momento de la adjudicación, ya que hemos entregado una letra por estos valores y firmamos un convenio de honorarios profesionales”.

    Cuando Mantilla dice “…lo dejo por escrito para evitar problemas futuros en el momento de la adjudicación…”, queda en evidencia que los operadores políticos sabían de antemano que la adjudicación se iba a dar a favor de ellos, lo cual les da suficiente confianza para dividir la comisión, según parece, hasta para los propios directivos de Tame. Ocho días más tarde, el 18 de junio, aparece una carta de Pedro López, empresario que ayuda en la contratación de reaseguradores, quien escribe a Mantilla lo siguiente: “Buenas noches hermano necesito de extrema urgencia llames a Pedro Solines para pedirle que instruya y ordene abajo a toda la gente en la Intendencia que emitan el registro del Reasegurador Active Capital Reinsurance el trámite es el número 0058382 (ingresado 13-junio-2013) este es el reasegurador de Tony Niño el estudio jurídico que le está llevando el trámite es el de Miguel Falconí Puig, han derivado a María Teresa Albuja (para variar) necesito que te internes a fondo con esto de extrema urgencia, CS le prometió ayudarlo por el acuerdo con PS esto es parte del acuerdo ayúdanos urgente con esto hermano”.

    Pedro Solines es el Superintendente de Bancos y Seguros del Ecuador, encargado de vigilar la transparencia en la contratación de seguros y reaseguros para el estado ecuatoriano. No obstante, según estos correos electrónicos, es sólo un facilitador de los negocios de este grupo de operadores políticos.

    Miguel Falconí Puig es hermano del actual embajador de Ecuador en Londres, Juan Falconí Puig, un ex Superintendente de Bancos que en el año 2000 fue destituido por corrupción y que volvió a la palestra con este gobierno, gracias a su cercanía con Pedro Delgado, primo en segundo grado del presidente Rafael Correa, actualmente prófugo de la justicia ecuatoriana. 

    Los hermanos Falconí Puig gozan de excelentes relaciones con el gobierno de Correa, debido a su vieja amistad con Alexis Mera, mano derecha y Secretario Jurídico del Mandatario ecuatoriano. Mera es el hombre clave para el éxito de varios estudios jurídicos relacionados con ciertos grupos de poder afines al correísmo. 

    En cambio, “CS” pudiera ser Camilo Samán, otro integrante de este equipo de negociadores de contratos, gran amigo de Correa como se vio en los anteriores reportajes, que actualmente es presidente del directorio de la Corporación Financiera Nacional, entidad estatal a cargo de Seguros Sucre. Resulta incomprensible –a menos que guarde algún valioso secreto como tesorero de campaña de Alianza País, el movimiento que llevó al poder a Correa– que tanto Samán como sus colaboradores más cercanos, un grupo de desacreditados integrantes de la colonia libanesa de Guayaquil, más conocidos como los ‘Kipe Boys’, se enriquezcan descaradamente sin que Correa ponga punto final. En los próximos capítulos revelaremos quiénes son los ‘Kipe Boys’.

    Volviendo al tema, esta no es la primera carta de Pedro López. De hecho, el mismo día en que Fernando Mantilla anunciaba a sus colaboradores que el negocio con Tame se había concretado, López explicaba a hacia dónde debía ser enviado el dinero de comisiones. En un correo electrónico, este empresario da todas las indicaciones para hacer una transacción de más de 740.000 dólares, a través del Banco St. Georges & Company, cuyo destino final es la empresa SkyBlu Finance Inc., con sede en Belice, famoso paraíso fiscal.

    Casi paralelamente, como para que no haya dudas sobre la licitud de los fondos, en una carta enviada por Ricardo Villagómez, el 14 de junio, en calidad de presidente de InterRe, la intermediaria de reaseguros de Mantilla, éste asegura a los directivos del Banco St. Georges & Company, que 631.392 dólares destinados a SkyBlu Finance Inc., son por concepto de una “asesoría en recuperación de clientes y desarrollo de estrategia de mercadeo, planificación de ventas”.

    Sin embargo, como este grupo de operadores políticos no tiene injerencia en otros países, el Banco finalmente rechaza la transacción. La evidencia queda en una carta que una ejecutiva de esta entidad envía a Mantilla, acerca de 139.825 dólares que no pudieron ser transferidos, porque “la razón social no se ajusta al nombre de la Cta. del beneficiario” y “el concepto declarado pago de Asesoría y Honorarios no se ajusta a ningún concepto esperado por el beneficiario de los fondos”. Pero hay más, a través de correos electrónicos también queda al descubierto que estos no son los únicos negocios que Mantilla tiene en Panamá.

    Una carta del mismo Villagómez deja en evidencia lo que pudieran ser manejos oscuros dentro del Deportivo Quito, club de fútbol de primera división del Ecuador, que tiene como presidente precisamente a Fernando Mantilla. El inicio de la carta dice: “Hablé con Pedro Carrasco y él está muy preocupado de que no se ponga un término a la deuda que ha presentado Jorge Espinosa, ya que la presión es muy grande y ha leído los mails que has enviado a estas personas indicando que el lunes se arregla todo. Una de las cosas que más le preocupa es que tienen documentos con sellos de QBE como garantía y que podría afectar tu imagen o tu nombre, incluso en el juicio que tiene QBE presentado contra ti. Es más, me comentó que había almorzado con la jueza que está llevando tu caso y que le había indicado que está muy preocupada porque la defensa está muy débil, yo sé que eso puede ser una exageración, pero siempre es mejor que te cuides y hables con Pedro y Germánico...”.

    Jorge Espinosa es el gerente de Bantecdi, empresa con la cual Mantilla mantiene una deuda de más de casi dos millones de dólares, mientras que QBE es el nombre comercial de Seguros Colonial, la empresa que demandó a Mantilla por otros 20 millones. En tanto, Pedro Carrasco es el socio de Germánico Maya, en un estudio jurídico ubicado en un exclusivo edificio de la capital ecuatoriana. Maya es recordado por haber sido el presidente del directorio del Banco Cofiec, el cual estuvo a punto de ser vendido a Irán y que otorgó un crédito de forma irregular al argentino Gastón Duzac, en un caso de corrupción muy sonado en el Ecuador. También se lo nombró en el caso de la valija diplomática del gobierno ecuatoriano con 40 kilos de cocaína, que fue encontrada en Milán, Italia, debido a que era el abogado de la empresa que fue utilizada para su envío.

    El correo electrónico de Villagómez continúa diciendo: “…La idea que tenías de consolidar la deuda por medio del Deportivo Quito, lograría que ahora el acreedor sea directamente el Deportivo Quito y salvaría toda la responsabilidad tuya, de azul grana y las personas que están como garantes de los dineros prestados. Esta sería una jugada de forma, que colocaría las deudas en donde deben estar, pero no soluciona el problema. La figura de poner a Centurion como financista del Deportivo Quito, bajo la garantía de los derechos de televisión es buena. Pero el problema es que de donde sacaríamos los fondos para cubrir esta deuda…”. Villagómez termina su carta con una advertencia: “La gente tiene mucha confianza en ti, esa es tu fortaleza, pero si se comienza a debilitar tu figura, igualmente sabes que es difícil sostener situación al filo de la navaja por mucho tiempo…”.

    Esta es la tercera entrega de una serie [1a entrega, 2a entrega] de denuncias ampliamente documentadas. Actualmente en el Ecuador, aquellos medios de comunicación que se presten a publicar información de este tipo, así como los periodistas que se atrevan a hacer señalamientos, están expuestos a ser privados de su libertad. Investigar y denunciar actos ilícitos de funcionarios públicos, es un derecho que los ecuatorianos han perdido gracias al gobierno de Rafael Correa, que con una amplia mayoría parlamentaria, lograda gracias a una cuestionada fórmula matemática implementada en las últimas elecciones, aprobó la Ley de Comunicación y se apresta a imponer un nuevo Código Penal. Hace sólo unos días, el gobierno del Ecuador llegó al extremo de pedir la penalización de la libertad de expresión, a través de la judicialización de las opiniones vertidas en redes sociales, como el Twitter, propuesta realizada por Alexis Mera, mano derecha y Asesor Jurídico de Correa. Las redes sociales son el único recurso que queda para denunciar los actos de corrupción del círculo de poder de este gobierno. Pero a pesar de las dificultades, esta serie de investigaciones continuará, para exponer la doble moral y la corrupción de altos funcionarios del gobierno ecuatoriano. 

    Los personajes involucrados en actos de corrupción deberían recordar que el poder es efímero. Los periodistas en el Ecuador hoy más que nunca profesan la frase del político y periodista Mariano Moreno: “prefiero una libertad peligrosa ante una servidumbre tranquila”.

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