Tormenta en Twitter: toreando la mafia Convit-Guruceaga-López

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    El que escribe está muy asombrado por las cartas y mensajes que han llegado, tanto a través del sitio de web, como al correo leaks-infodio@hushmail.com (favor colocar “para Tomas Lander” en el sujeto). En poco tiempo Uds. los lectores han hecho de mis escritos y artículos algo muy leído y de alta circulación. Tan es así que sitio tras sitio han reproducido como lo que llaman un “refrito”, y otros hasta han imitado mi genero de escribir. Gracias y bienvenida sea la distribución masiva de mis ensayos.

    Un grupo de aquellos que me envían correos quiere saber de donde salí y por qué escribo. Nací en el Centro Médico de Caracas, y salí del seno de la Cuarta República. En mi familia no hay un alma que sabe que escribo en Infodio.com y por ello quiero proteger mi identidad. Hace un tiempo Patricia Poleo escribía—y con gran éxito—con el seudónimo “Porfirio Pomarrosa” en la revista Zeta, donde se dedicaba a filtrar la chismografía política de Venezuela. Yo prefiero no dedicarme al tema político, o a RunRunEs crípticos, o a chismes faranduleros. Prefiero dejar constancia de unas realidades venezolanas y utilizar la ventaja de que soy testigo presencial y no ensayista de anécdotas contadas por terceros.

    Estos ensayos tan personales los hago en parte como desahogo, como un confesional publico, y en parte como una contribución a un debate sobre la corrupción donde pocos se atreven a nombrar gente, a escribir crónicas ciertas de la Roma nuestra que tanto arde. En varios comentarios de este sitio de web mencionan a terceros supuestamente “detrás” de mis escritos. Inclusive ha llegado a mis oídos cuentos advirtiendo que los Bolichicos andan amenazando a la familia Mezerhane, diciendo que el ex dueño de Globovisión esta “detrás” de mi. ¿Por qué tanto miedo? Porque les pica que los excesos de su derroche y la veintena de crímenes que han cometido sean expuestos en un sitio independiente que no se no puede ni comprar, ni amenazar hasta hacerlo desaparecer.

    Alejandro Betancourt López, hampón en jefe de Derwick Associates.

    Sres. a mi nadie me dice sobre qué debo escribir y nadie esta “detrás” de mi. Lo que sale aquí lo converso única y exclusivamente con el editor de Infodio. No percibo dieta alguna por ello. Fue una coincidencia feliz que inicie comunicación con un tercio muy tremendo que se llama Alek Boyd, quien tan generosamente me ha permitido una tribuna desde donde ninguno me va a censurar (como harían en El Nacional por no decir Runrun.es o algún otro sitio donde la presión legal o personal sería tan fuerte como para acabar con esto). A Alek lo conozco únicamente por Skype y estoy anticipando nuestra primera reunión en Caracas el mes venidero. Si acaso te gusta lo que lees y quieres ayudar a Infodio.com a acrecentar sus esfuerzos, te ruego sigas a Alek en Twitter (@alekboyd), y hagas una contribución súper discreta por Internet.

    Mis despachos semanales acerca de los quehaceres del funcionario de Bariven Alejandro Isturiz, del apartamento de los grifos de oro de Alejandro Betancourt, del matrimonio en Venecia del hampón Francisco Convit, y de los Doce Mandamientos de un boliburgués, ha causado molestia en algunas partes de Caracas, porque Infodio ha divulgado fotos “de gente que nada tiene que ver con el asunto.” Inclusive hay lectores que piensan que hay que enfocar este llamado “asunto” sólo en aquellos individuos que todo el mundo “sabe” que son “malos” como el BoliRey de la Noche, Salvador Lairet, o Leopoldo Lares Sultán, o un criminal confeso como Carlos Eduardo Kauffmann.

    Mientras tanto, hay otros lectores que aprecian el punto central de mis escritos: el liderazgo de la llamada “sociedad” venezolana ha perdido los estribos y ni siquiera se ha dado cuenta lo depravada que está. Cómo me van a venir a reclamar a mi que Infodio coloque una foto de un bandido en ruta al matrimonio de otro bandido, y me insistan que dicha fotico (escandalosamente) incluye a una serie de personas de sociedad que “nada tienen que ver con el asunto.”

    Pongamos claro que las radiantes pichurras doradas que están en esa foto (y Gonzalo a mano derecha) no tenían que estarse retratando con esa lacra. Cada una de las personas en el yate italiano sabe perfectamente bien quienes son los Bolichicos y como llegaron a donde están (llegaron en avión privado). Allá ellos, los pitufos jaladores de bola, que quieren figurar y quieren que los incluyan en la fiesta de este chivo y sus secuaces, y después se "ofenden" cuando los meten en el mismo pote. El que se acuesta con muchacho amanece cagao'.

    Ese, precisamente, es el “asunto,” Sres.

    El asunto es que la fauna venezolana que se hace pasar por "clase alta" tiene que marcar distancia con los malandros y los choros. Y para aquellos lectores que estén visitando desde Barquisimeto o desde Ciudad Bolívar—es lo mismo en mi vecindario que en el de Uds.: sea Country Club, Club Hípico, o Círculo Militar. Si vamos a recuperar los valores en nuestra nación vamos a tener que sacrificar el estarnos dándonos abrazos y palmaditas en la espalda con los parásitos que, desde mi ultimo escrito, me dieron la razón cuando el país sufrió la descomunal pesadilla llamada el apagón.

    Según Infodio el sobreprecio de todos los contratistas (incluyendo a los Bolichicos) era de mas de 20 millardos de dólares. De eso los bolichicos, según un experto entrevistado, facturaron más de 5.000 millones de dólares y malversaron casi 3.000 millones de dólares.

    Debido al apagón cuánta gente habrá sufrido varias horas en un metro estancado? Cuántos hospitales sin generador tuvieron que interrumpir a médicos en medio de operaciones delicadísimas? Cuántos viejitos que acaban de cumplir un centenar de años se quedaron varados ya que no tenían ascensor ni electricidad? Cuántos accidentes de transito? Cuánta comida estropeada?

    Asi se protesta en Ocumare de la Costa contra Corpoelec por la falta de energia electrica—pescadores sin luz”

    Cuántas fabricas paralizadas? Cuánto le cuesta a nuestra nación treinta millones de almas sin oficio por varias horas en una jornada laboral? Nuestro país entero presencio la consecuencia directa de los logros de la mafia juvenil (en orden alfabético) Convit-Guruceaga-López y sus “partners” en la banca: David Osío, Víctor Vargas, Luis Oberto, “el panita” Danilo Díaz Granados, Francisco D’Agostino o Diego Lepage. Como mencione con la anécdota de Orwell de la Rebelión en la Granja: ya muchos de nosotros ni siquiera sabemos distinguir entre lo bueno y lo malo y nos queremos llevar bien porque tenemos relaciones sociales o hasta familiares.

    Los directores de Derwick Associates (izq. a dcha.): Pedro Trebbau López y Domingo Guzmán López con un primo. Listos a desangrar al toro venezolano.

    Los Bolichicos, como los toreros, gozan de una vida singular, muy superior a la de sus congéneres. Reciben un trato exquisito. Y, a diferencia de los cornudos que pueden salir malparados después de la toreada, nuestros Bolichicos han quedado casi indemnes del enganche. Para ello existen expertos y caros abogados prestos al quite, la cuadrilla en apoyo solidario, la afición que les admira. Y en esa lucha entre el bien y el mal, triunfo el mal y asi aprendimos la realidad de la vida en Venezuela. Hasta ahora.

    El apagón causo lo que llamamos aquí “arrechera”. Sea Cesar Miguel Rondon, o Gustavo Tovar en La Patilla, Marianella Salazar en El Nacional o Mariahe Pabón, sea desde Colombia en Semana, o El Pais en España, sea en Ecuador, o en sitios locales como La Voz, todo se enfocaba en el hecho que se nos fue la luz y que esto tiene una causa: la corrupción. Y no es que los Convit-Guruceaga-López le robaron al gobierno chavista. No. Nos asaltaron a nosotros. Nos afecta a todos. Y mientras nos quedamos callados y dejamos que siga el laissez faire y nos conformamos con el laissez passer, vamos a quedarnos en este ciclo eterno (y lo mismito sucederá en una presidencia de Henrique Capriles, o de Leopoldo López, o de Maria Corina Machado si no transformamos nuestra conducta y acabamos con la sociedad de cómplices).

    Obviamente, los Bolichicos no son responsables del hecho que 40 plantas fueron el objeto de un sobreprecio. No, los Convit-Guruceaga-López solo (¡!) son responsables de una docena de plantas, y de haber corrompido a varios ministros de gobierno y el tren ejecutivo de cada obra. Pero por dárselas de duros, por su pantallería (y después por su tremendo error en demandar a Rafael Alfonzo y Oscar García en una corte estadounidense) los llamados Bolichicos pasaron a ser el rostro innegable de lo peor de la corrupción venezolana: la malsana unión de la Cuarta y de la Quinta. Para desgracia de ellos, paso lo que llaman en la industria de seguros un “Acto de Dios.” El apagón. Y de repente como que ese evento le dio un corrientazo a la frustración y la rabia del venezolano. Poniendo a un lado los escritos de intelectuales como Tovar o Salazar, podemos tomarle el pulso a un despertar que muestra que la gente está recapacitando.

    Tweets de venezolanos de todo tipo, raza, genero, afiliación política, y condición social, demuestran, sin duda alguna, que el calarse un apagón ha creado conciencia en un gentío acerca del escándalo insufrible del fraude cometido durante la “emergencia eléctrica.” Mi Tweet favorito es el del milagro de la multiplicación de los penes. Y el tuyo, cuál es? Déjame un comentario. Hasta la semana que viene!

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